Centro
Fecha
Tema
Guardería Mayorazgo
8 Mayo'08
José de la Vega
29 Abril'08
Guardería Mayorazgo
24 Abril'08
José de la Vega
22 Abril'08
Guardería Mayorazgo
17 Abril'08
José de la Vega
15 Abril'08
Mayorazgo
11 Abril'08
Guardería Mayorazgo
10 Abril'08
Presentación
José de la Vega
8 Abril'08
Presentación
Giner de los Ríos
4 Abril'08
Autoestima
Mayorazgo
4 Abril'08
Mayorazgo
28 Marzo'08
Modificación de Conducta
Giner de los Ríosr
28 Marzo'08
Hábitos de Estudio
El Trovador
26 Marzo'08
Coeducación
San Agustín
25 Marzo'08
Autoestima
Guardería Arbolito
25 Marzo'08
Instauración Normas. Límites. Obediencia
Mayorazgo
14 Marzo'08
Estilos Educativos
Giner de los Ríos
14 Marzo'08
Estilos Educativos
El Trovador
12 Marzo'08
Autoestima
Guardería Arbolito
11 Marzo'08
Alimentación
San Agustín
11 Marzo'08
Miedos Infantiles
Mayorazgo
7 Marzo'08
Presentación
Giner de los Ríos
7 Marzo'08
Modificación Conducta
El Trovador
5 Marzo'08
Miedos Infantiles
Guardería Arbolito
4 Marzo'08
Miedos Infantiles
San Agustín
4 Marzo'08
Estilos Educativos
El Trovador
27 Febrero'08
Celos
Guardería Arbolito
26 Febrero'08
Visionado de CD, Disciplina, Normas y Límites
San Agustín
26 Febrero'08
Hábitos de Estudio
Giner de los Ríos
22 Febrero'08
Presentación
El Trovador
20 Febrero'08
Estilos Educativos
San Agustín
19 Febrero'08
Visionado de CD
Guardería Arbolito
19 Febrero'08
Modificación de Conducta
El Trovador
13 Febrero'08
Modificación de Conducta
Guardería Arbolito
12 Febrero'08
Presentación
San Agustín
12 Febrero'08
Modificación de Conducta
Alameda
11 Febrero'08
Autoestima
El Trovador
6 Febrero'08
Presentación
San Agustín
5 Febrero'08
Presentación
Alameda
4 Febrero'08
Modificación Conducta
Alameda
28 Enero'08
Estilos Educativos /Rabietas
Alameda
21 Enero'08
Presentación
Serafina Andrade
14 Diciembre'07
Colegio Tierno Galván
5 Diciembre'07
Serafina Andrade
30 Noviembre'07
Colegio Tierno Galván
28 Noviembre'07
Serafina Andrade
23 Noviembre'07
Serafina Andrade
16 Noviembre'07
Colegio Tierno Galván
14 Noviembre'07
Colegio Tierno Galván
7 Noviembre'07
La disciplina

Nuestros hijos/as necesitan límites, por ello es fundamental saber educarlos con disciplina. Si los padres presentamos una buena regla a seguir y de manera razonada y adecuada, nuestros niños/as estarán dispuesta a seguirla pues lo que ellos quieren es, ante todo, agradarnos. Sin embargo, a veces hablamos demasiado, somos exagerados emocionalmente, o nos equivocamos en nuestra forma de expresar con claridad y con demasiada autoridad. Es por ello que debemos tener en cuenta algunos consejos básicos:

l CÓMO INSTAURAR LA OBEDIENCIA EN SU HIJO/A

Hay 2 tipos de obediencia: la clara o rotunda, en la que nuestro hijo se niega a cumplir nuestras órdenes de una forma explícita o hace lo que le hemos prohibido desafiando así nuestra autoridad; y la sutil o camuflada, en la que 1) hace como si no nos hubiera oído, o nos dice que no nos había oído; 2) repite que sí reiteradamente para no seguir oyéndonos, pero no tiene la intención de cumplir con la petición; 3) busca excusas: “no hago la cama porque llegaré tarde al colegio”, “no puedo ir a hacer la compra porque ayer en clase de educación física me hice daño en el pie”.

  • ¿Por qué desobedecen los niños?:

    1) Está ocupado en otra actividad más placentera de la que nosotros le pedimos
    2) Está habituada a que nosotros acabemos haciendo por él/ella lo que le pedimos
    3) Sabe que sus padres le repetirá varias veces la indicación, antes de que él/ella deba responder
    ¿Cómo hacer que nuestros hijos/as sean obedientes?:

    Los niños/as desde pequeños deben tener unas normas claras, no pueden estar en función de que un día la madre esté cansada, su padre haya tenido un mal día en el trabajo… Por ejemplo, el caso de un niño que ha acordado ducharse todos los días a las 9 y ese día la madre, por estar enfadada con su marido, decide pasar del aseo y acostarlo antes. El cumplimiento de normas no puede ser un día sí y otro no, el niño tiene que tener claras las normas y éstas deben ser siempre igual.

    Siempre que sea posible, en lugar de dar órdenes o hacer preguntas, ofrecer 2 opciones para que nuestro hijo/a pueda escoger una. Por ejemplo, en vez de decirle “baja la basura” o preguntarle “¿quieres bajas la basura?”, plantearle 2 opciones: “¿qué prefieres, secar los platos o bajar la basura?”.

    No estar más pendiente de vuestro hijo/a cuando se comporta de manera inadecuada, ya sea para regañarle o castigarlo, que cuando lo hace de forma correcta. Esto conlleva a menudo que los niños/as se nieguen a cumplir vuestras exigencias con el fin de llamar vuestra atención.

    Procurar no darle demasiadas instrucciones a la vez. Es mejor esperar a que obedezca una orden, antes de plantearle la siguiente.

    Debe quedar bien claro el comportamiento que debe seguir. Es mejor decir “a las 6 intenta tener los ejercicios de matemáticas acabados y la lección de conocimiento estudiada, para poder ver tu programa favorito”, que “acaba tus tareas escolares pronto”.

    Utilizar un tono de voz agradable, asegurándonos de que nuestro hijo nos está mirando.

    Explique a su hijo/a las RAZONES por las que le pedimos o le prohibimos que haga algo. Habrá veces que las reglas sean tan tradicionales que no prestemos atención a explicarlas, pero lo debemos hacer porque pueden parecer caprichos de los padres: “ponerse el pijama antes de dormirse”, “no caminar descalzo”…

    Establecer RUTINAS, ayuda a su hijo/a a obedecer, por el hecho de tener que hacer cada día lo mismo y a la misma hora (tirar la ropa a lavar después de la ducha, recoger la mesa después de cenar…).

    A partir de los 6 años es importante que empecemos a dejar negociar con nosotros las exigencias y consecuencias de su cumplimiento o incumplimiento, escuchando sus razonamientos e incluso modificándolas si llegan a ser problemáticas. Pero, en último término, seremos nosotros los que decidiremos.

    Los hijos/as tratarán de evitar hacer todo aquello que pueda desagradar a sus padres o lo harán a escondidas, abrazando la MENTIRA como algo normal.

    En los casos más difíciles, le explicaremos que cuando cumpla nuestro mandato, le ofreceremos un privilegio (REFORZAMIENTO). Por ejemplo, “si ordenas tus juegos antes de la cena, jugaré contigo al ajedrez”. Es importante que nosotros cumplamos con lo pactado.

    Es de suma importancia que cuando haga lo que pedimos, ALABEMOS Y ELOGIEMOS su comportamiento.

    Las consecuencias (EL CASTIGO) que seguirán a la desobediencia, deben quedar establecidas claramente de antemano: retirar, sin discutir, el privilegio establecido. Por ejemplo, “cuando sigas jugando con el videojuego en vez de dejarlo para hacer la tarea, te quedarás sin video juego durante todo el día siguiente”. Para que la estrategia funcione, es importante que los privilegios que retiremos SEAN VALORADOS POR NUESTRO HIJO, y seamos CONSTANTES Y NO CAMBIEMOS NUESTRA POSICIÓN.

    A veces el sentido del humor puede ayudarnos a solucionar situaciones muy tensas, sobretodo con nuestros hijos/as mayores. Por ejemplo, si insiste e insiste en justificarse para no llegar a la hora que le hemos dado podemos decirle: “Tienes razón, es mejor llegar tarde a casa. Llegar a la hora es una molestia. Es mejor llegar tarde un par de días y luego pasarse una semana sin salir pensando qué estarán haciendo tus amigos mientras tú estás en tu cuarto…”.

    Le retiraremos nuestra atención y le ignoraremos cuando conteste provocativamente a nuestras indicaciones o por ejemplo, se vaya cerrando de golpe la puerta. Lo más seguro es que lo haga para que le hagamos caso, para llamar nuestra atención o porque de ese modo consigue, de momento no obedecer. Siempre que ignoremos una conducta incorrecta de este tipo le estaremos motivando para no volver a repetirla. Dejaremos pasar un tiempo prudencial y repetiremos la orden, esta vez avisando de las consecuencias que tendrá el no cumplirla. Por otra parte, cada vez que se muestre colaborador deberemos reforzarle.

    Sólo si la desobediencia implica una acción peligrosa para nuestro hijo/a o para los demás (cruzar la calle sin mirar, romper objetos…) mostrando expresión y tono de voz firme, le diremos: “¡no!” o “¡basta!”. Si es necesario, pararemos físicamente su acción, Luego le retiraremos un privilegio.

    Las emociones hay que respetarlas, tanto las de tristeza, miedo, rabia… ¡siempre que se expresen adecuadamente con la intención de encontrar soluciones! Comprender más que criticar, así los padres comprenderán que sus hijos/as no se “portan mal” por ser malos, sino porque algo les afecta temporalmente.

    Intentar no perder el control, porque los niños/as consiguen salirse con la suya cuando han visto a sus padres desquiciados (llamada de atención).

    Consonancia padre-madre en cuanto a las normas familiares, sino el niño no sabe a qué atenerse.

  • LENGUAJE INAPROPIADO/ DESCALIFICACIONES/ EDUCACIÓN EN IGUALDAD

    Dar al lenguaje la importancia que tiene, es el mecanismo verbal por el que nos comunicamos. “TENER CUIDADO CON LO QUE DECIMOS”.

    No insultar a sus hijos/as ni a otros adultos, para que los niños no lo escuchen.

    No descalificar al niño/a: “Mira que torpe eres…”; “Que niña tan marimandona…”, y menos aún humillándolos delante de sus compañeros

    Si descalificamos continuamente a nuestros niños/as, terminará desmotivándose y sin ganas de mejorar… hasta que terminará creyendo aquello que se le dice.

    Descalificar el hecho, la conducta… “Eso que acabas de hacer no ha estado bien, no ha sido correcto…”.

    No emplear estas etiquetas: “Tonto/a, torpe, flojo/a, guarro/a…”. Las etiquetas sólo limitan a nuestros hijos/ as, cortamos la capacidad de aprendizaje de nuestro niño/a. No lo hacemos con la intención de ofender pero repitiéndole una y otra vez esto a nuestros hijos es lo que estamos consiguiendo.

    Un niño/a no se esforzará por ejemplo en limpiar si continuamente le decimos que deja las habitaciones sucias; para qué lo va a intentar si no le van a reforzar que lo ha hecho muy bien.

    Como padres debemos ser los primeros en pensar que nuestro hijo “PUEDE CAMBIAR” y animarle para que lo consiga.

  • EL CASTIGO

    Algunas notas a tener en cuenta para que el castigo sea realmente efectivo, son las siguientes:

    - El castigo que acuerdan padres e hijos/as se debe cumplir, no perdonar porque les den pena (chantaje emocional).

    - El castigo no puede imponerse porque sí “te castigo porque a mí me da la gana”, “porque soy tu padre y punto” ?el niño/a debe tener claro lo que puede ocurrir si se porta mal.

    - Explicar a sus hijos/as que está en sus manos perder algo que ya tiene.

    - Sólo se utilizará en casos extremos, antes usar el REFORZAMIENTO o premio.

    - Si se abusa del castigo, puede que desaparezcan sus efectos, pues el niño/a se acostumbra, llegará el momento en que le dé igual (NO SATURAR).

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