Pautas de prevención para los jovenes

La adolescencia es la etapa de paso de la infancia a la edad adulta, donde se producen cambios tan profundos en lo físico y a nivel intelectual, emocional y social que hacen que sea uno de los períodos más difíciles y turbulentos. Las relaciones entre padres e hijos se hacen difíciles y llenas de contradicciones. Los hijos son cada vez más autónomos y piden más independencia en su vida personal y social. Por un lado, se alejan cada vez más de los padres y, por otro, siguen necesitando de su apoyo y afecto para enfrentarse a una realidad que aún no entienden del todo.

Por una parte, la preocupación por su desarrollo físico y sexual es prioritaria, estando pendiente del más pequeño cambio que se produzca en su cuerpo. Por otra parte, la actitud crítica presente en el adolescente puede ser molesta, pero también es la que le permite independizarse de sus padres, considerarse diferente, reflexionar acerca de lo que le gustaría ser y acometer la construcción de una identidad todavía tambaleante.

La búsqueda de la identidad probablemente, sea la tarea más compleja para el adolescente: saber quién y cómo es, averiguar qué le gusta y que no, lo que cree correcto y lo que considera inmoral. En esta construcción de su identidad se verá muy influido por los modelos que los padres le hayan ido ofreciendo desde su infancia, sin embargo, el grupo irá ganando poder de influencia e irá disminuyendo la que ejercen los padres. El adolescente compartirá con su grupo de amigos problemas y preocupaciones y encontrará el apoyo que necesita para superar sus conflictos, marcando cómo hay que vestir, actuar y pensar. Esto podrá ser un importante factor para realizar conductas de riesgo o consumir drogas.

A todo esto debemos añadirle las transformaciones experimentadas en la sociedad respecto al consumo de las drogas en los últimos años: se han generalizado determinadas pautas de ocio juvenil, prevaleciendo la concentración en el fin de semana especialmente por la noche, y su asociación a determinados lugares; la comercialización del consumo y negocio basado en el ocio juvenil; la atracción hacia otras nuevas formas de drogas en función de modas y publicidad; y la facilidad de sintetizar drogas.

Como medidas preventivas, debemos resaltar el protagonismo de la familia en la educación sobre las drogas, por su papel de mediadores entre la cultura escolar y el entorno social. Hay que tener en cuenta que la familia es el primer grupo de referencia, unido al de los amigos, y el primer elemento de socialización del niño.Pero,¿cómo pueden los padres ayudar a sus hijos a decir NO al alcohol?

Los educadores se convierten del mismo modo en agentes preventivos, al poder detectar a los alumnos que, desde edades muy tempranas, presenten las características que normalmente se asocian al abuso de drogas como baja autoestima, problemas familiares, actitudes permisivas hacia las drogas, consumo precoz de alcohol y tabaco, escasa participación en el grupo, actitudes negativas hacia las normas sociales, falta de proyectos vitales…Si la escuela no da respuesta adecuada a dicha problemática, no cumplirá con la misión que tiene encomendada.

Existe la necesidad de realizar una labor de educación en las escuelas sobre el riesgo de las drogas. Esta acción preventiva y su posible extensión a otros ámbitos como la familia, medio laboral…, es considerada por la población de máxima relevancia. En la asociación ARCHI damos prioridad a los programas de prevención, participando en los Institutos de Secundaria de la ciudad de Chiclana, impartiéndose formación sobre Alcohol y Drogas a los alumnos de los centros.

Esta Asociación, además, propone a las autoridades competentes, la implicación de todas las partes (padres, educadores, Estamentos Oficiales de la Administración como la Conserjería de Educación, la Conserjería de Salud, la Conserjería de Asuntos Sociales, las distintas asociaciones relacionadas con la droga/alcohol), para el estudio, preparación y desarrollo de estrategias para la prevención social en el ámbito del Alcoholismo; la creación de distintas Escuelas Taller, para padres en prevención de riesgo de adicciones; y la continuación con los talleres de prevención e información que se imparten desde la Asociación ARCHI.

Por último, los medios de comunicación deberían informar siempre con la mayor veracidad y exactitud y desarrollar su función social buscando siempre el interés público. En este sentido, las leyes sobre publicidad y las prohibiciones que estas normativas fijan sobre los contenidos y los anuncios de tabaco y alcohol en el medio televisivo, deberían cumplirse estrictamente, por su especial influencia en los menores. De igual forma, esa legislación debería aplicarse al sector radiofónico, al escrito, la publicidad exterior, las acciones promocionales e internet, que en la actualidad no están sometidas a casi ninguna restricción.

Como quiera que el alcohol, al igual que otras sustancias capaces de provocar adicción, constituye un grave problema para la salud colectiva, a las Administraciones Públicas corresponde asumir su cuota de responsabilidad en la protección de los menores frente a dicha sustancia, de ahí la importancia que tiene promover alternativas de ocio al consumo de alcohol durante el tiempo libre, lo que no supone abandonar otras formas de prevención, como las medidas normativas que limitarían su promoción y venta.


C/ San Antonio. Nº9. 11130 Chiclana de la Frontera (Cádiz)
Tlfn y Fax: 956 53 59 45
E-mail: archi14@terra.es