El pasado sábado 15 de marzo de 2.025, concluyeron los programas subvencionados por la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Convocatoria 2.024, desarrollados por la entidad de Alcohólicos Rehabilitados de Chiclana de la Fra. (ARCHI), destinados tanto a la Línea de Tratamiento como de Prevención de las Adicciones. Con respecto al primero, se perseguía alcanzar la normalización física, psicológica y social del enfermo/a alcohólico/a o poliadicto/a y su familia, como culminación del proceso terapéutico. La intervención en este sentido se justificó por ser el alcoholismo una dependencia que destruye a la persona y a su entorno, necesitando, como toda dependencia, de acciones de desintoxicación, deshabituación, rehabilitación e incorporación a nivel personal, familiar y social, atendiendo las complicaciones orgánicas, psíquicas y las urgencias derivadas del consumo abusivo de alcohol u otras sustancias, prestando especial atención a una intervención integral con la familia con problemártica en adicciones y a su formación. Todas eran actuaciones dirigidas a nuestro colectivo de usuarios/as, pacientes enfermos/as alcohólicos/as y/o con otra adicción (enfermos/as poliadictos/as), junto a sus familiares (enfermos/as codependientes), al considerare un grupo de alta vulnerabilidad, ofreciendo recursos necesarios para su rehabilitación e integración social.

El Programa de Prevención de las Adicciones “CÓMO DECIR NO” pretendía, a su vez, reducir el número de adolescentes y jóvenes que consumen sustancias adictivas de forma abusiva, especialmente alcohol, incidiendo no sólo en la población juvenil a través de los “Talleres de Prevención CÓMO DECIR NO”, impartidos en las aulas de 1º a 4º de los Institutos de Educación Secundaria Obligatoria de la localidad de Chiclana de la Fra., de 12 a 16 años, sino creándose un espacio educativo, compuesto por los/as padres/madres o tutores/as legales de estos/as chicos/as, mediante “Escuelas de Familias”, donde se les ayudaba en la adquisición de pautas adecuadas de dinámica familiar, facilitando la convivencia, comunicación y, en definitiva, el desarrollo integral de los/as menores, como miembros activos de la sociedad, con el fin de prevenir el consumo abusivo de alcohol y otras sustancias tóxicas y comportamientos adictivos.

Agradecemos a la Consejería de Salud y Consumo, de la Junta de Andalucía, por su ayuda económica, pudiendo hacer realidad estas labores y por tenernos en cuenta en todas las convocatorias.